Amedei

Amedie fué pionero en los bean to bar en Europa. Sus blend de cacao seleccionados en Venezuela, como el famoso Número 9 y sus Orígenes de Porcelana, Chuao, Blanco de Criollo (Perú) son reconocidos mundialmente como los mejores chocolates.

Acreedores de múltiples premios, Amedei ha sabido mantener su nivel de calidad a pesar de las dificultades por las que atraviesa el mercado del cacao fino de aroma.

Amedei se adapta a los nuevos tiempos con tabletas de alto contenido en cacao que sorprender por su elegancia y finura como su Tosacno 90 o su Acero.

 

 

Desde 1990 Amedei se dedica a la búsqueda de una perfecta armonía de los sabores, que se concretiza en el equilibrio de una tableta o de una napolitana y en la suave complejidad de un bombón. "Este trabajo ha logrado cautivarnos completamente porque está vinculado a nuestro deseo de descubrir, de viajar, de ir más allá.

 

Todo el proceso productivo es seguido con dedicación y cuidado artesanal: desde la selección de las semillas de cacao, hecha por Amedei directamente en los Países de origen, hasta la elaboración del chocolate, que se efectúa en la sede de Pontedera, bajo la atenta mirada de Cecilia, maître chocolatier Amedei.

 

Para Tessieri, "Saborear el chocolate es una experiencia total. Un placer que te cautiva completamente. Dulce como una caricia, suave como un abrazo donde acurrucarse. Un estremecimiento que nace, poco a poco se transforma en una catarata y nos arrastra sin posibilidad de escape. El chocolate embelesa en forma inesperada, nos lleva lejos de los pensamientos, de la realidad, de lo concreto. La mente viaja en busca de recuerdos para asociar a los sabores, en un recorrido que no tiene límites, sino el de la intensidad de las sensaciones".

 

Para Amedei, la degustación es un arte, que utiliza los cinco sentidos, al que dedicarse sin prisas, para poder apreciar y reconocer todas las diferencias que existen entre un chocolate y otro. El color brillante del chocolate de calidad, nunca opaco, y sin pátinas, acaricia la mirada y estimula el deseo en los ojos.

 

El perfume embriagador despierta el olfato, recordando los aromas de Países lejanos. Partiendo el chocolate con los dedos, un crujido sonoro y limpio entra violentamente en la mente sin llamar. El chocolate Amedei se funde lentamente entre los labios, liberando los aromas que estimulan los recuerdos, multiplicando los pensamientos, arrastrando los sentimientos en un crescendo de placer.

 

El chocolate es una idea, en que se funden lo blanco y lo negro, el placer y la transgresión, las líneas y las curvas. Amedei sigue las emociones que hacen del chocolate el más precioso de los mitos, que mantiene unidos el recuerdo de la infancia y el deleite de los sentidos.

 

La cultura del chocolate es la búsqueda continua del placer, donde la técnica se une a la creatividad y a la experimentación, que derivan de la pasión por este  trabajo.

 

Una pasión que lleva a cambiar continuamente el equilibrio entre aromas, perfumes y sabores." "Seguimos el nacimiento de nuestro chocolate paso a paso, sin prisas. Cada pasaje tiene sus tiempos, sus métodos antiguos y precisos que, junto a la originalidad y a la creatividad de las recetas, transforman el cacao en un chocolate que satisface los paladares más exigentes.

 

Un chocolate de sabor pleno, para saborear en tantas formas diferentes: tabletas, napolitanas, bombones y otras creaciones sublimes que todavía hoy envasamos a mano, uno a uno."

Fuente: Amedei.com

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